|
|
BIOGRAFÍA, SEMBLANZA E HISTORIA MILITANTE. |
¿Conociste a Doria, Nadia?, si la conociste y quieres compartir tus recuerdos o cualquier otra información sobre ella, o si conoces las circunstancias de su asesinato o desaparición, por favor escribinos a ejrodmartin@yahoo.com.ar
Doria, Nadia
|
|
|
|
BIOGRAFÍA
Nadia nació el 13 de junio de 1944 en la localidad de Puerto Cititanova, norte de Italia, hija de Giussepina Paganini. A los pocos años su familia se trasladó a la Argentina. Su padre y su hermano mayor fueron obreros metalúrgicos en la fábrica Acindar. Después de terminar sus estudios secundarios comenzó la carrera de psicología en la Universidad Nacional de Rosario, la cual fue haciendo en sus tiempos libres, ya que trabajaba como empleada administrativa en Acindar.
Ese trabajo y sus estudios le permitieron tomar conocimiento de cual era la vida de los trabajadores y de sus problemas.
Por esa razón, a principios del año 1974 asume la responsabilidad de ser delegada gremial de su sector y se compromete con la lucha sindical de los metalúrgicos de Villa Constitución.
El 20 de marzo de 1975 se desata una feroz represión en todo el cordón industrial, con Villa Constitución como objetivo principal, deteniendo a más de trescientos trabajadores, entre ellos a Nadia y a su compañero Alberto Piccinini, que era secretario General de la UOM de Villa Constitución, siendo acusados de intentar un complot subversivo tendiente a paralizar la actividad industrial desde Campana hasta San Lorenzo. Después de unos meses en prisión recupera la libertad y vuelve a su militancia.
El jueves 20 de enero de 1977, siete militantes del ala universitaria de la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO) fueron secuestraron en distintos lugares de la ciudad de Rosario. Los jóvenes secuestrados eran Nadia Doria (a quien sus compañeros de militancia la habrían conocido como “Tana”), Mónica Cristina Woelflin, Gladys Beatriz Hiriburu, Luis Enrique Ulmansky, Silvia Lidia Somoza y Héctor Luis Fluxá. Recluidos todos en el centro clandestino de detención y tortura que funcionaba en dependencias de Investigaciones de la Jefatura de policía de Rosario, tristemente conocido como “La Favela” y “El Pozo”, fueron torturados durante tres días por las fuerzas represivas a cargo de Agustín Meced, Jefe de la Policía de Rosario. De allí uno pudo escapar, y en la madrugada del domingo 23 de enero, en un simulacro de persecución y enfrentamiento, fueron asesinados en las inmediaciones de la intersección de las calles Cafferata y Ayolas –hoy calle Uruguay-, zona de galpones, con pocas viviendas y propicios paredones de fusilamiento.
Los diarios nacionales difundieron las mentiras pergeñadas por las fuerzas represivas. El Diario La Opinión, en su edición del miércoles 26 de enero de 1977, expresaba: un comunicado oficial proporcionado ayer expresa "El Comandante del II Cuerpo de Ejército informa que (…) el día 23 de enero siendo las 2,30 hs. aproximadamente, personal perteneciente a la jefatura de Área 211, al arribar a la intersección de las calles Cafferata y Saavedra, observó en un automóvil Renault 12 ocupado por varias personas que iba siguiendo a una motocicleta tripulada por una pareja, aspecto que llamo la atención y se les impartió la orden de detención para controlar la documentación personal. Los respectivos conductores imprimieron mayor velocidad a los vehículos para iniciar la fuga y cayeron abatidos los ocupantes de la motocicleta y del automóvil (…)".
La dictadura militar quiso hacerlo aparecer como un enfrentamiento para justificar sus muertes. El respeto a la democracia debe ser una obligación para todos los ciudadanos que quieren vivir en libertad. Nosotros vamos a vivir en el mundo que sepamos construir, algo que no tenemos que olvidar.
Redactado por Ernesto Rodríguez en base al folleto “1977 – 23 de
enero – 2007. A 30 años de La masacre de Cafferata y Ayolas”, diarios nacionales
y aportes de Alberto Piccinini.